Para que alguien trabaje solo en un puesto de tu negocio, pasa por cinco pasos, y el título profesional es apenas el segundo. Lo que lo prepara para el puesto en sí es el sombrero, es decir, los deberes de ese puesto reunidos en una carpeta, y según la fuente tiene nueve componentes.
Si te llevás una sola cosa del cuadernillo, él mismo te recomienda llevarte este capítulo. El motivo es simple: la mayoría de los componentes los podés escribir hoy.
Cinco pasos, en un orden fijo
Antes de ver qué hay adentro del sombrero, conviene ver el orden. Según la fuente, toda persona que llega a trabajar con vos recorre cinco pasos: “Reclutalos. Entrenalos. Ponéles el sombrero. Pasalos por un aprendizaje. Dales un puesto.”
Primero se trae a la persona. Después aprende el oficio, y después se entrena en el puesto concreto de tu negocio. Más tarde trabaja al lado de alguien que ya lo tiene, y recién al final recibe el puesto y trabaja sola.
La fuente describe también qué pasa cuando se saltea el medio, y lo hace a gran escala. Una organización se llenó de gente hasta el tope, y un mes después más de cincuenta personas sin usar y sin asignar salieron de entre los escombros. Le echaron la culpa a quien había reclutado, como si hubiera traído gente que no servía. Lo que se había descuidado era ponerles el sombrero, entrenarlas y pasarlas por un aprendizaje.
Entrenar y ponerle el sombrero son dos cosas
Fijate en el segundo paso y en el tercero, porque ahí es donde más fácil se confunde todo. Entrenar es enseñar el oficio. Ponerle el sombrero es enseñar este puesto, tal como funciona en tu negocio.
Una persona puede llegar con un oficio excelente y no saber cómo se hacen las cosas con vos. Su matrícula cubre el paso 2 y deja intacto el paso 3.
Supongamos un dueño que tomó a un electricista matriculado y se quedó tranquilo, con el tema cerrado. La matrícula corresponde al segundo paso, y los tres que siguen nunca ocurrieron.
Ahora supongamos otro dueño que, antes de mandar solo al empleado nuevo, le dio una semana al lado de uno con experiencia. Es el cuarto paso, y esa inversión le ahorró un mes.
Qué hay adentro de un sombrero
Según la fuente, el sombrero es una carpeta, y detalla nueve componentes que entran en ella. La lista empieza con para qué existe el puesto y termina con cómo se cuenta lo que sale de él. En el medio hay componentes que conectan el puesto con el resto del negocio, como su lugar en la estructura y el diagrama de lo que entra y adónde va.
Uno de los componentes es la redacción del puesto, es decir qué se hace en concreto, escrita por quien lo tuvo antes.
Nueve componentes suenan a mucho. Para empezar no hace falta tenerlos todos, y el cuadernillo detalla cuáles puede escribir primero un negocio chico.
Supongamos una dueña que escribió sólo una parte de los componentes. Alcanzó: la empleada nueva trabajaba sola a las dos semanas.
O un dueño de taller que le agregó a la carpeta el diagrama de lo que entra y adónde va. Recién ahí apareció que sus dos empleados creían, cada uno, que el otro pedía los repuestos.
Quien quiso escribir los nueve de una sentada no terminó ninguno. Pocos componentes escritos rinden más que nueve que quedaron en la cabeza.
El sombrero que es de todos
Hay un segundo sombrero, el de todo el que trabaja con vos. Según la fuente, contiene lo que vale para todos: para qué existe el negocio y qué vende, qué se recibe y qué ocurre si no se produce, la responsabilidad hacia afuera, cómo se relacionan las personas, el equipo y la papelería, y cómo se comunican.
Es lo que todo empleado necesita saber sin importar su puesto, así que no tiene sentido reescribirlo en cada sombrero. En un negocio chico suele alcanzar con media página, que se escribe una sola vez para todos.
Supongamos una dueña que descubrió que cada empleada les contestaba distinto a los clientes. Lo que lo resolvió fue un párrafo en el sombrero general.
O una consultora que escribió media página sobre qué vende, cómo se le habla a un cliente y dónde se guardan los archivos. Cada persona que entró recibió esa hoja.
El cuadernillo trae para este capítulo dos ejercicios cortos de escritura. En la sección de práctica del final hay además uno que se llama el sombrero general y otro que se llama el primer sombrero.
Entonces un título dice sólo que la persona pasó el segundo paso. Lo que la lleva a través del tercero es una carpeta con componentes escritos, aunque todavía no estén los nueve.
El cuadernillo es conocimiento general sobre cómo dirigir personas, no asesoramiento legal.