Si tenés más trabajo del que da abasto, lo primero que se te ocurre es sumar a alguien. Según la fuente, antes de hacerlo hay que revisar dos cosas: cuánto se aprovecha a las personas que ya tenés, y si saben siquiera qué tienen que hacer.

Una puerta con dos condiciones

Según la fuente, ante cada pedido de gente hay una puerta con dos condiciones. La primera es una encuesta de utilización completa sobre el sector que pide personal. La segunda es una inspección completa de sombreros, es decir, de los deberes escritos de cada puesto, para todo el personal de ese sector.

Dicho simple, son dos preguntas: cuánto se aprovecha de verdad a quien ya trabaja con vos, y si sabe qué tiene que hacer, es decir, si tiene un sombrero y está entrenado en él.

Las dos miran a quien ya está en el negocio. Ninguna mira al próximo candidato.

¿Por qué justo la utilización? Porque según la fuente una persona recién cuenta como personal de verdad cuando se la utiliza. Tanto quien no sabe lo que hace como quien no sabe pero cree que sí son personal no utilizado: están en el negocio, y no tenés lo que deberían aportar.

Supongamos una dueña que pensaba tomar a una tercera empleada. Al revisar, vio que la segunda dedicaba su tiempo a una tarea que se podía eliminar.

O un instalador que se puso a mirar y vio que su ayudante perdía una hora por día buscando materiales. El problema estaba en la estantería, y no hacía falta reclutar a nadie.

Según el cuadernillo, un área con poca gente todavía puede aguantar. Un área con poca gente y además sin entrenar ya está en cuenta regresiva, y sumar a otra persona sin entrenar no la frena.

Supongamos una dueña de pastelería que sumó una tercera empleada sin arreglar lo que les faltaba a las otras dos. Terminó con tres personas sin entrenar, en vez de dos.

Cuando el que pide sos vos

En un negocio chico no hay nadie que te pida más gente. El pedido sale de vos, a veces de madrugada y después de una semana dura, y por eso las dos revisiones también son para vos.

Según la fuente, se puede reclutar sin parar, respondiendo a cada pedido desesperado de personal, y aun así desperdiciar a todos si no tienen sombreros completos ni entrenamiento completo en ellos.

La fuente le pone nombre también a la trampa doble: una dice que no se puede contratar porque falta plata, y la otra que no se puede producir porque falta gente. Las dos revisiones son la salida de ese círculo, porque arrancan por lo que ya tenés.

Supongamos un dueño que reclutó en pleno mes de mucho trabajo, sin escribir nada. A las tres semanas estaba haciendo su trabajo y también el del nuevo.

Ahora supongamos que ese dueño escribió el sombrero antes de reclutar, y por eso esperó dos semanas. El nuevo ya trabajaba solo desde el sexto día.

Fijate en la cuenta de los dos ejemplos: dos semanas de espera de un lado, y tres semanas de trabajo doble del otro.

Quien no tiene tiempo de escribir un sombrero tampoco tiene tiempo de reclutar, porque reclutar cuesta más.

Cincuenta y siete personas

Según la fuente, una organización se llenó hasta el tope. Un mes después, cincuenta y siete personas sin usar y sin asignar fueron sacadas de entre los escombros.

Las excusas fueron que eran demasiado nuevos y que no se los podía asignar, y se culpó a personal por reclutar gente que no servía. El motivo, según la fuente: “¡Porque las acciones de poner el sombrero, entrenar y hacer aprendices fueron descuidadas!”

Es decir, las personas recibieron la etiqueta, y lo que falló fue lo que la organización no hizo con ellas.

En un negocio chico los números son menores, y el mecanismo es el mismo.

Supongamos un dueño que, en plena temporada alta, tomó a dos personas juntas. Ambas se fueron, y ambas estaban bien.

O una dueña que tomó a una sola persona y le puso el sombrero completo. Se quedó cuatro años.

El cuadernillo trae para este capítulo dos ejercicios cortos, revisar y calcular. En la sección de práctica del final hay además uno que se llama las dos revisiones.

Entonces, cuando te parece que falta otra persona, conviene recordar que la fuente pone antes del reclutamiento dos preguntas, y que las dos son sobre quien ya está con vos.

El cuadernillo es conocimiento general sobre cómo dirigir personas, no asesoramiento legal.